domingo 30 de agosto de 2009

Conversaiones con mi madre, o el imperativo Kantiano ese de la razón pura.

-Per que has penjat el timonet ahí?

El romero está atado detrás de la puerta con un pañuelo rojo.

_ Porque ayer se me rompió un espejo.
- Ah, pa que faça bona oloreta!
- No, para que nos dé buena suerte.
- Ja, jo no crec en eixes coses.
- Así te va ( en broma)
- Pues a mi mai m`ha donat bona sort.
- Tu has colgado romero alguna vez detrás de la puerta?
- Yo no.

Ala, que se jodan los empiristas!!!!!

Al rato se le ha olvidado y vuelve a preguntar.

- Por que has colgado el romero ahí ?
- Porque se me rompió el espejo y tengo miedo de los siete años de mala suerte.
- Eso son tonterías, yo no creo en esas cosas.
- ¿Tu crees en lo que te dice el cura en misa?
- Claro!
- Pues eso es aún más raro que lo del romero.

1 comentarios:

Republica dijo...

ajajajaj...
Mi Paco dice:
Dios acude allí donde hay un hueco que suele proporcionar el agujero de la ignorancia....todos hemos sido ignorantes en alguna ocasión...donfiesa¡¡¡¡ jajajja